El mundial
La Copa Mundial de la FIFA 2026 es la 23.ª edición del torneo y la primera organizada conjuntamente por tres países: Estados Unidos, México y Canadá
Esta edición es histórica:
Han participado 48 equipos que han jugado 104 partidos en 16 ciudades sede (11 en EE. UU., 3 en México y 2 en Canadá) entre las que se ha recorrido el mayor kilometraje en los desplazamientos (Curazao acumula el mayor kilometraje de la primera fase con 10,122 km de ida y vuelta entre su sede en Boca Ratón y sus tres partidos. En el otro extremo, México es la selección que menos recorre, con 954 km en total).
Cuatro selecciones han debutado en este Mundial: Cabo Verde (menos de 525.000 habitantes), Curazao (185.440 Hab), Jordania y Uzbekistán. Había estadios, con aforo de 80.000 personas, con aire acondicionado. Pese a entradas con precios astronómicos, los campos estaban prácticamente llenos.
No sabría si calificar este como el peor Mundial de la historia. Es posible que haya la FIFA haya hecho caja, pero hay motivos por los que no estaría entre los futbolísticamente excelentes. Dejando aparte la pasión patriótica-futbolera y la abundante especulación del marcador, valoraría como el más divertido y atractivo, el partido para el tercer y cuarto puesto (Francia 4 – Alemania 6), jugado con frescura y espontaneidad infantil que nos regaló la armonía, el arte, la rapidez, la maestría de los excelentes jugadores de ambas selecciones y es que, como nos recuerda Irene Vallejo (Pasión y distancia), sobre el deporte y el juego: "Epicteto encontró parecidos entre el arte de vivir y el juego del balón... Nos irá mejor si afrontamos nuestras tareas con empeño y a la vez con cierta ligereza ingfantil. Eso es lo que hacen los que juegan bien a la pelota. A ninguno de ellos les importa la pelota como un bien o un mal, sino que les importa tirarla y recibirla. Ahí reside la armonía, el arte, la rapidez y la maestría". En lugar de tomarnos el dpeorte tan en serio, tal vez nos convendría llevar a la vida el espíritu de juego.
Tampoco puedo decir que este Mundial vaya a recordarlo como socialmente ejemplar: La FIFA retiró la tarjeta roja a un jugador estadounidense después de una llamada de Donald Trump al presidente de la FIFA, el jugador pudo ser alineado contra Bélgica pese a haber sido expulsado contra Bosnia. Ninguna selección protestó ni, por supuesto, ninguna se retiró de la competición, ninguna federación afeó esta “jugada”, que fue permitida por todos y no pasa nada.
La selección española ha ganado este Mundial,
ya lleva unas cuantas Eurocopas y dos Mundiales, está aprendiendo a ganar,
esperemos que esta victoria se digiera con humildad y valorando a los
perdedores.

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